Rusia ha comenzado la semana con un nuevo bombardeo masivo combinado con drones y misiles contra territorio ucraniano. Las tropas de Putin han matado durante el ataque, que tenía entre sus objetivos a varias regiones del país, a al menos una persona en Kiev. También hubo explosiones esta madrugada en la ciudad de Járkiv del noreste de Ucrania y en la región de Ucrania occidental de Ivano Frankivsk, que, según las autoridades regionales, ha sufrido el ataque más masivo de toda la guerra.
En la capital ucraniana, cuatro distritos de la ciudad han sido atacados y se han reportado edificios residenciales incendiados, al igual que un quiosco y un jardín infantil, ha dicho en Telegram el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko.
Los ataques ocurrieron luego de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dijera que Kiev había propuesto a Moscú una nueva ronda de conversaciones de paz. Dos rondas de diálogo previas en Estambul no lograron avances hacia un alto el fuego, y solo propiciaron un intercambio de prisioneros y acuerdos para devolver los cuerpos de soldados muertos.

