Las bombas siguen desgarrando vidas en Ucrania y Rusia durante los ataques nocturnos que ambos contendientes de la guerra han tomado ya por costumbre diaria. En esta ocasión, una familia de cuatro personas ha perdido la vida en un ataque con drones rusos en la región de Sumi, en el norte de Ucrania.
No es el único ataque mortal que se ha vivido en los últimos días ya que en la noche del sábado al domingo, un amplio ataque con cientos de drones y misiles rusos contra Ucrania causó al menos cuatro muertos en Kiev, entre ellos una niña de 12 años, y decenas de heridos en todo el país.
Las fuerzas rusas avanzan en este sector del frente, donde amenazan a la ciudades de Limán y Síversk, con el fin de abrirse paso hacia Sloviansk y Kramatorsk, los principales bastiones ucranianos en el este del país.
Tras tres años y medio de guerra, los esfuerzos diplomáticos del presidente estadounidense, Donald Trump, para poner fin a los ataques se encuentran en punto muerto.

